Fisioterapia del suelo pélvico en Valdemoro
Recupera tu bienestar desde el interior en Valdemoro
En Clínica del Pie Alberto Rosado entendemos la importancia de cuidar el suelo pélvico, una zona clave para la salud y el equilibrio corporal. Nuestro servicio de fisioterapia del suelo pélvico en Valdemoro está dirigido tanto a mujeres como a hombres que desean fortalecer esta musculatura, prevenir disfunciones y recuperar la calidad de vida.
La fisioterapia pélvica no solo se centra en el tratamiento, sino también en la prevención y reeducación del cuerpo, ayudando a mejorar la postura, la estabilidad y el control muscular.
¿Qué es el suelo pélvico y por qué cuidarlo?
El suelo pélvico está formado por un conjunto de músculos y ligamentos que sostienen los órganos pélvicos (vejiga, útero y recto). Factores como el embarazo, el parto, el envejecimiento, el deporte de impacto o incluso el estrés pueden debilitarlo, provocando síntomas como:
- Pérdidas de orina o incontinencia.
- Sensación de pesadez pélvica.
- Dolor en la zona lumbar o abdominal.
- Disminución del placer sexual.
- Dificultades tras una cirugía o parto.
En nuestra clínica de Valdemoro, analizamos cada caso de forma personalizada para aplicar las técnicas más adecuadas y efectivas.
Técnicas y tratamientos personalizados en Valdemoro
La fisioterapia del suelo pélvico combina diferentes herramientas que permiten restaurar la fuerza y el tono muscular de manera segura y progresiva. En Clínica del Pie Alberto Rosado empleamos:
- Ejercicios de Kegel y entrenamiento guiado para reforzar la musculatura pélvica.
- Biofeedback, una tecnología que ayuda al paciente a visualizar el trabajo muscular.
- Electroestimulación, útil en casos de debilidad avanzada o pérdida de sensibilidad.
- Terapia manual y reeducación postural, para aliviar tensiones y mejorar la estabilidad.
Nuestro objetivo es que el paciente recupere el control, mejore su bienestar íntimo y logre una vida más activa y saludable.
Reeducación, prevención y bienestar
La fisioterapia pélvica en Valdemoro no se limita a la recuperación, sino que también desempeña un papel clave en la prevención de futuras disfunciones. Recomendamos iniciar el trabajo pélvico antes y después del parto, en etapas de cambio hormonal o incluso en deportistas que buscan mejorar su rendimiento y evitar lesiones.
